20/10/09

Capítulo 3: Vecinos, amigos.. ¿Y nada más?

Bueno.. los Jonas Brothers eran realmente famosos, y entre tantas fotos, rumores, videos y lyrics, decidiste escuchar algunas canciones..
Y wow, esas letras.. eran hermosas.. realmente. Y más wow aún, Nick era el que las escribía... ¿Acaso podía pedirse más de él?
Mm revisaste más, y.. leíste que Nick tenía diabetes.. Ouch, ¿Sería verdad? Bueno, de serlo, algún día te lo contaría.
Seguiste, seguiste y.. ¡Otro chisme! Nick estaba soltero.. eso sí que era genial.. 
Pero... ¿Apenas habías estado un día con él y ya te gustaba tanto? ¿No amabas a Steven?
Ese pensamiento te dió algo de culpa, pero Steven tuvo su tiempo.. y.. Nick era perfecto.. así que.. 
Mmm ¿Qué te hacía pensar que él te correspondería?
Oh, tu mente y tu corazón estaban en una guerra. 

Tu madre te llamó a comer, pero no tenías hambre y decidiste acostarte temprano.

Te pusiste tu pijama de verano, que era así:

Y saliste al balcón un momento.. casi sin querer dirijiste la mirada al balcón en frente.. No podías creer lo que veías. Tus mejillas se tornaron completamente rojas y tu corazón dio un salto.

Podías ver a Nick quitándose la camisa. ¿Estabas soñando? Primer día y ya ves a tu vecino quitarse la camisa.. Qué genial.. 
La imagen no estaba en HQ pero lo que viste.. era.. suficiente. Pero espera, ya se la quitó y.. ¿Y si voltea y te vé espiándolo? ¡No!
Rápidamente te metiste adentro y cerraste las cortinas. Soltaste una risita y decidiste acostarte a dormir.. o al menos eso intentaste. 

Al día siguiente, tu mamá te dejó dormir un poco más, así que te despertaste a media mañana.. te duchaste, y el clima seguía cálido.. así que te vestiste con esto: 

Bajaste y tus padres no estaban, así que te serviste un poco de cereal con leche y prendiste la TV. 

Estabas tan entretenida que no podías escuchar que tu padre te estaba llamando desde afuera.

-. ¡Oye, ______! -Te llamó nuevamente a tus espaldas.
-. Hola, papá. -Saludaste alegre.
-. Te estuve llamando, ¿No escuchabas? -Preguntó.
-. No... de verdad no... lo siento, ¿Qué sucede? -Respondiste.
-. Te tengo una sorpresa, ¡Ven a ver! -Te dijo sonriente tomándote del brazo.
¡Genial, una sorpresa! ¿Qué sería? 
Te llevó al frente de la casa y ahí estaba, una caja bastante grande con un moño rojo.

-. Ojalá te guste. -Dijo y te indicó que la abrieras.
Ansiosa abriste la caja y viste tu sorpresa... ¡Un cachorro!

Si bien les tenías miedo a algunos perros, siempre quisiste uno, pero la casa anterior era demasiado pequeña como para tener uno.

El cachorrito era un labrador como este: 

-. ¡Aww! ¡Qué bonito es! -Dijiste cargándolo en tus brazos. -¡Muchas gracias!

-. Así no estás tan sola. -Bromeó él besándote en la cabeza.
-. Sí.. ¡Gracias Gracias Gracias! -Dijiste abrazando al cachorro que lamía tu cara feliz. 
-. ¿Se te ocurre algún nombre? -Preguntó.
-. Mmm.. Creo que lo llamaré Shane. -Dijiste sonriente, y tu padre te miró raro.
-. ¿Shane? ¿Es nombre de perro? -Bromeó.
-. No lo sé, a mí me gusta. -Dijiste con una sonrisa. -Y... Hay que comprarle una correa, ¿verdad? 
-. Sabía que algo olvidaba... -Dijo tu padre. -¿Vas tú? La veterinaria no queda tan lejos.. 
-. Está bien, papá. Voy a llevarlo conmigo. -Reíste y lo cargaste en brazos. Tomaste el dinero y siguiendo las indicaciones de tu padre llegarías a la veterinaria.

Ibas muy entretenida acariciando al pequeño Shane, como para notar que Nick venía de frente leyendo un mensaje de texto.
Él sí te notó y te saludó.

-. ¡Hey, _____! ¡Buenos días! -Dijo besándote en la mejilla.
-. Buenos días, Nick. -Sonreíste y también correspondiste el beso. Intentaste disimular, pero estabas muy nerviosa.. ¿Te habría visto la noche anterior?
-. ¿Cómo estás? -Dijo y luego dirigió la mirada a Shane. -¡Hey! ¿Quién es este amiguito? -Preguntó acariciándolo.
-. Es Shane.. mi papá acaba de comprarlo para mí pero.. olvidó comprarle una correa y yo quiero sacarlo a pasear. -Explicaste. -Así que me dirijo a la veterinaria..
-. Ya veo.. Hmm ______, ¿Te molesta si te acompaño? -Dijo rascándose la nuca.
-. Claro que no, Nick. -Dijiste amablemente.. ¡Qué genial! Nick quería acompañarte.. y.. más genial, no te vio espiándolo..
-. ¿En qué estás pensando? -Te dijo notando tu silencio mientras caminaban.
-. Oh, en nada.. sólo.. cosas.. -Respondiste apresurada, mirando el suelo. Nick se quedó observándote. -¿Por qué me miras así? -Dijiste algo incómoda.
-. Lo siento, es que.. no lo sé, te ves tierna con ese cachorro. -Dijo riendo despacio. 
-. Hmm supongo que gracias. -¿Te veías tierna? ¿Y él qué, entonces?.
-. ¿Sabes? Me caes muy bien.. eres muy simpática, y es genial que no grites cada vez que me ves. -Comentó.
-. Créeme que lo hago.. -Murmuraste pero él no te escuchó. -Muchas gracias, Nick. Tú también me caes muy bien. -Respondiste en voz alta. 
-. Genial. Creo que vamos a ser buenos amigos.. -Te dijo mirándote de reojo.
-. Así lo creo. -Confesaste. -Oh, y por cierto, ¿Estaban de gira o algo así? -Preguntaste, sin querer meterte demasiado.
-. Si lo dices por nuestra ausencia, sí.. pero como ya casi comienzan las vacaciones, finalizamos y nos quedaremos aquí. -Te explicó.
-. Ya veo.. eso explica todo. -Dijiste pensativa. -¿Sabes Nick? Estuv... -Ibas a seguir hablando, pero notaste que Nick se había detenido unos pasos atrás. Volteaste a verlo.
-. Mmm ______, aquí es.. la veterinaria.. -Señaló.
-. Oh, claro, qué torpe. -Reíste avergonzada y ambos entraron. Compraron la correa y salieron nuevamente.
-. ¿Qué ibas a decirme? -Preguntó él, que ahora llevaba a Shane. 
-. Que.. estuve buscando sobre ustedes en internet... -Dijiste algo así como, "emocionada". -Y ¡Por favor, Nick! Tus canciones son hermosas. -Elogiaste y él se sonrojó levemente.
-. Bueno.. muchas gracias, _______, me alegra que te gustaran... aunque también mis hermanos participaron bastante en ellas. -Respondió.
-. Oh, eso es verdad. Aún así, amo tus letras. -Te sonrojaste al decir eso.
-. Me alegro mucho.. si.. si quieres puedes venir a casa y te enseño alguna. -Ofreció él.
-. Me parece genial. -Dijiste, y antes de que alguno pudiera hablar, el teléfono de Nick comenzó a sonar.

El te entregó a Shane y contestó el teléfono. Luego de un momento, volvió hacia tí.

-. Oye, ______, lo siento, pero tengo que irme... -Te dijo. -¿Nos vemos luego? 
-. Claro, no te preocupes, Nick. -Le sonreíste y tomaste la patita del pequeño Shane, haciendo que lo saludara. -Adiós.. -Ambos rieron tiernamente.
-. Adiós Shane, adiós, _ _ _ _ _ _ {Diminutivo de tu nombre} -Dijo él sonriente y se alejó.

Oh, sólo mira esa forma de caminar... y esa espalda... ese cabello... Basta, ¡Deja de mirarlo así! ¿Y si alguien te ve? 

-. No le digas a nadie de esto, Shane. -Dijiste divertida mirando al cachorro, y luego le besaste la cabeza.

Lo bajaste y le pusiste su correa, y así lo llevaste a casa.

-. ¡Hey! ¡Ya volviste! -Dijo tu madre viéndote entrar. -¿Te gustó tu regalo?
-. ¡Sí! Es hermoso. -Dijiste sonriente.
-. Me alegro, hija. En poco estará la comida.. así que si quieres puedes irte, yo te llamaré. -Informó tu madre.
-. Está bien, mamá. -Dijiste y subiste a tu cuarto para ver si Maggie estaba online y poder chatear con ella..

Al entrar revisaste tu lista pero no estaba Maggie.. al contrario, estaba Steven. 
Él te habló inmediatamente, y de forma afectuosa.. pero.. era como si hubieras olvidado todo ese amor hasta ese momento.
Respondiste y empezaron a hablar.. y hablar, y hablar. Él te hacía preguntas.. e incluso te decía que te extrañaba..
Tú correspondiste, pero de todas formas no te preocupaba porque sabías que.. no eran nada.. ¿No?
Fue una larga charla, interrumpida unas 3 veces por tu madre, llamándote a comer, hasta que te despediste y fuiste a comer...
Antes de bajar, tomaste la cadena que te había dado Steven, que seguía en tu cuello... fue algo extraño, fue un recuerdo fugaz.

-. Ey, ¿Con quién estabas tan entretenida? -Preguntó tu padre mientras almorzaban.
-. Estaba hablando con Steven. -Dijiste seria.
-. Oh, ese chico.. ¡Hasta yo lo extraño! -Bromeó tu madre. -¿Sabes? Su madre me contó que tú siempre le gustaste, ¿No es tierno? -Comentó ella.. y tú no creías lo que oías. Tus mejillas se pusieron al rojo vivo.
-. Qué graciosa.. -Dijiste bebiendo un sorbo de jugo.
-. Es en serio, ese chico te quería mucho, además siempre fue tu amigo. -Comentó.

Rápidamente tu padre cambió el tema, y no se habló más de eso, pero esto te trajo cierta melancolía. 
Luego de comer, fuiste directo al patio y te sentaste en el pasto.. junto a Shane.. 
Comenzaste a recordar a Steven.. tu primer y único amor en mucho tiempo, también a Maggie.. todo tu pasado.. 
Algunas lágrimas comenzaron a caer por tus mejillas.. y eso estaba bien, porque lo necesitabas. 
Entre tantos sollozos, escuchaste un sonido extraño a tus espaldas, aunque eso no era posible porque estabas contra la pared.. la pared de la casa Jonas.. oh.

-. ¿Qué es lo que...? ¿________? -Preguntó Joe asomándose. -¿Estás bien? ¿Qué te sucedió? -Te dijo preocupado.
-. Nada, Joe.. lo siento si te molesté, pero estoy bien, en serio.. -Sonreíste y secaste tus lágrimas. 
-. Es difícil de creer.. De verdad, ¿Por qué lloras? -Insistió.
-. Extraño a mis amigos en New York, es todo.. gracias por preocuparte.. -Le dijiste sonriente.
-. Para eso estamos los amigos.. los nuevos amigos.. -Bromeó él sonriéndote tiernamente.
-. ¡Aw! ¡Muchas Gracias! -Agradeciste.
-. De nada, _______. Oh, ¿Ese cachorrito es tuyo? -Preguntó él señalando al perrito.
-. Sí, es Shane. -Dijiste mirando tierna al cachorro.
-. Oh, es casi tan tierno como yo. -Bromeó él y tú lo miraste desafiante. Ambos rieron.
-. Así que de verdad eres el simpático.. -Dijiste.
-. ¿Estuviste leyendo esas páginas de chismes de nuevo? 
-. Sí, lo hice, y ahora sé tu mayor secreto. -Le dijiste bromeando.
-. Oh, no, estoy acabado.. -Joe fingía caerse. 
-. ¡Ya basta, Joe! -Le dijiste soltando una carcajada.
-. ¡Oye! ¡Te estás riendo! ¡Lo logré! -Festejaba el castaño.
-. Así parece... gracias de nuevo. -Le dedicaste una mirada tierna.
-. De nada, señorita. -Te sonrió. -¡Oye! ¡Tengo una idea! ¿Quieres venir con nosotros a una fiesta? 
-. ¡Claro, me encantaría! -Dijiste sin pensarlo.
-. Mmm si tus padres te lo permiten. Es mañana en la noche.. -Te comentó él. 
-. Suena bien.. aunque dudo que me dejen ir.. -Dijiste desanimada.

Mientras ustedes hablaban, sentiste de nuevo ese ruido extraño, que era en realidad Nick subiendo junto a Joe.

-. ¡Hola! -Te saludó con la mano.
-. Hola, Nick. -Sonreíste y saludaste.
-. Oye Nick, invité a ______ a tu fiesta.. ¿No hay problemas, no? -Dijo Joe.
-. ¿A la fiesta de ... Nick? ¡Dijiste que era de todos! -Te quejaste sonrojada.
-. ¡Hey hey! ¿Qué sucedió? -Nick no entendía nada.
-. Es que tú tienes una fiesta mañana y no tienes acompañante. _______ es nuestra nueva amiga y podría acompañarte.. y hasta conocer gente nueva, ¿No? -Explicó Joe.
-. Es un buen punto. Estoy de acuerdo. -Asentía Nick. -¿Qué dices, quieres? -Te preguntó con ojos de cachorro.
-. Es que.. dudo que me dejen ir. Apenas los conozco y una fiesta.. tú y yo solos.. -Lo último hizo que se sonrojaran levemente.
-. Si quieres hablo con tus padres.. -Se ofreció Nick.
-. ¿Lo harías? -Preguntaste apenada.
-. Claro, _ _ _ _ -Te dijo él.

Continuó la charla.. Nick aceptó ir a tu casa para pedirle permiso a tus padres..
El corazón te latía con fuerza.. y casi explota cuando escuchó el timbre.
Tu madre fue a abrir y vio a Nick.

-. Buenas tardes, Señora _______. -Saludó él amablemente.
-. Buenas tardes.. Nick. -Saludó ella. -¿Vienes por _______? -Preguntó.
-. No.. bueno.. es que.. quería preguntarle algo a usted y al Señor _______. -Nick se rascaba la nuca nervioso.
-. ¿Sí? Mejor pasa, me cuentas adentro. -Dijo tu madre sonriente y cerró la puerta.

En la sala con tus padres..

-. Bueno.. es que.. sé que tal vez no confíen en mí porque.. es lógico, apenas conozco a su hija, pero.. me preguntaba si la dejarían venir conmigo a un evento.. algo así como una fiesta. Es una fiesta organizada por una asociación.. en fin, no habrá descontrol ni nada de eso. -Explicó Nick bastante nervioso, podía notársele.
-. ¿Una fiesta? ¿Y si sucede algo? ¿Quiénes irían? -Tu padre bombardeaba al pobre Nick. 
-. Sólo iré yo de mi familia, y no sucederá nada.. yo voy a estar con ella, y no es una cita romántica tampoco, por favor no mal interpreten. Si quieren les doy el teléfono y la dirección del lugar para que estén tranquilos.. -Ofreció Nick. Tu los observabas desde la otra sala.
-. Me parece bien eso. -Dijo tu madre con una sonrisa.
-. No lo sé.. -Tu padre estaba pensativo.
-. Es su decisión, pero prometo cuidarla. -Dijo Nick un poco más tranquilo.
-. Si me das esa dirección, y tú te encargas de devolverla a la hora correcta, acepto. -Dijo al fin tu padre.
-. Por supuesto, Señor. La dirección es ________ _ _ _ ____.. y sólo tiene que decirme la hora. -Nick se notaba muy aliviado y sonriente.
-. No más de las 3 am. ¿Está bien? -Dijo tu padre serio.
-. Está perfecto. -Dijo Nick.
-. _______, ven. -Te llamó tu madre. -Ya decidimos dejarte ir.. pero te comportas. Confiamos en tí. -Te dijo seria.
-. Claro que sí, mamá. -Dijiste feliz y luego miraste a Nick.

Una vez que todo estuvo planeado, Nick y tú salieron afuera.

-. ¡Esto es genial! ¡Ni una semana en Los Ángeles y tengo amigos y una fiesta! -Celebraste y sin darte cuenta.. abrazaste a Nick emocionada.
-. ¡Así es! -Dijo él algo desentendido, pero te correspondió ese abrazo. 
-. Gracias Nick. -Le dijiste mirándolo a la cara.
-. No es nada, _______. -Te miró. -Mmm creo que ya me voy, cumplí con mi misión aquí. -Te dijo guiñándote el ojo.
-. Así lo creo, superhéroe. -Bromeaste.
-. ¡Oye! Me gusta eso. -Soltó una risa. -Nos vemos luego, _ _ _ _ _. -Te besó la frente y se fue.. lo que hizo que te quedaras algo embobada, como siempre.

En fin, todo era genial.. aunque.. Nick dijo que no era una cita ni nada.. ¿Lo dijo por tus padres.. o porque de verdad no lo quiere? Oh, eso es obvio.. ¿Qué estás pensando?
Decidiste ignorar eso y buscar algo que ponerte esa noche.. tenía que ser algo formal, original, bonito.. 
Tu madre se ofreció a llevarte al mall para comprarte algo... así que pasaron la tarde ahí, hasta que por fin encontraste ese vestido que querías..

Al regresar, ya de noche, todo lo que hiciste fue cenar algo liviano e ir a dormir.. aunque no sabías si la emoción te lo permitiría..

En todo lo que pensabas, era en él.. en Nick..
Te imaginabas tomada de su brazo, entrando a esa fiesta.. tal vez riendo mientras cenan, o quizás en el patio trasero, al lado de una fuente.. bajo la luz de la luna..
Oh, por favor, de nuevo con esas cursilerías.. pero es que estaba pegándote fuerte.

Nick era perfecto. Era lindo, talentoso, amable, ¡E iba a ir a su fiesta contigo! ¿Qué más podrías pedir? 


Te dormiste finalmente pensando en eso.

18/10/09

Capítulo 2: Hola, LA.

Abriste los ojos. Te habías quedado dormida.. 
Llevabas puestos tus auriculares, y el sol te daba en la cara.

-. Al fin despiertas, _______ -Dijo tu madre sonriendo desde el asiento delantero.
-. ¿En dónde estamos? -Preguntaste mirando por la ventanilla del automóvil.
-. En Los Ángeles, bebé -Te informó tu padre.

Habías dormido casi todo el viaje.. pero ya estabas en Los Ángeles y eso importaba.
Wow, aquella ciudad era hermosa..

-. ¡Qué bonito barrio! ¿Será este el nuestro? -Preguntaste sacando la cabeza por la ventanilla.
-. Sí.. ¡Esa es nuestra casa! -Dijo tu madre señalando una de color amarillo claro.
-. Aah, ¡Qué emoción! Es muy linda. -Dijiste sonriendo mientras tu padre estacionaba el auto. El camión de la mudanza llegó unos minutos luego.

Recorriste la casa, que no era demasiado grande pero era muy linda.
Tu cuarto tenía un balcón pequeño que daba al patio, y de allí podías ver el balcón de la casa vecina.
Todo estaba genial, sólo que Maggie.. y Steven no estaban ahí..

Acomodaste tus cosas en tu cuarto, lo que te llevó mucho tiempo. Luego de esto decidiste ducharte.

Te vestiste con esto: 

Hacía calor.. así que saliste al patio, que tenía un farol, y te sentaste en una banca con tu guitarra para tocar algunas melodías.

La suave brisa te acariciaba el rostro mientras continuabas practicando aquellas canciones que tanto te gustaban, pero que aún no tenías.
En un momento te detuviste, dejaste tu guitarra a un lado y te abrazaste a tus rodillas.. cerraste los ojos, relajándote.. hasta que un extraño ruído te sacó de tus pensamientos.

Una extraña sombra te observaba desde el otro lado de la pared, en la casa vecina. Esa sombra asomada ahí, quieta, continuaba mirándote, podías sentirlo.

-. ¿Q-Quién eres? -Se te ocurrió preguntar a la oscuridad, acercándote al lugar.. sólo para descubrir que se trataba de un gato que de un salto desapareció de tu vista.

Pero... sentiste curiosidad por la casa vecina... parecía desocupada, así que te subiste a un cajón y asomaste la cabeza por la pared.

El patio de esa casa era hermoso, muy grande... al igual que la casa, pero efectivamente, estaba desocupada.. ni una luz se distinguía en su interior.

-. No es de buena educación espiar así, ¿Sabías? -Una voz masculina dijo a tus espaldas, dándote otro susto.
-. Lo siento, papá. Pero esa casa está desocupada. -Dijiste bajándote del cajón.
-. Lo sé. -Comentó tu padre con una risa. -Vamos, ya está la cena. -Dijo.

Fuíste a cenar.. y aunque aún quedaban cosas por desempacar, la casa estaba quedando bonita con todos los muebles en su lugar.

-. Hija, estuvimos consultando algunos colegios antes, ¿Recuerdas? -Dijo tu madre.
-. Sí... -Respondiste aburrida.. 
-. Bueno, hay uno cerca de aquí que nos parece bastante adecuado.. -Continuó.
-. Genial.. aunque.. sólo quedan algunas semanas.. de clases. -Respondiste... y era verdad, ¡Las vacaciones de verano ya estaban muy cerca!
-. Lo sé, pero no puedes estar aquí todo el día haciendo nada. -Bromeó tu padre.
-. Así que mañana iremos a verlo para inscribirte, ¿Sí? -Propuso tu madre.. y realmente no sé por qué te preguntaba, si quisieras o no, te llevaría. 
-. Claro, mamá. -Respondiste llevándote otro bocado a la boca.

Luego de la cena, subiste a tu cuarto... estabas agotada.
Aún así le enviaste un mensaje a Maggie contándole lo sucedido, y ella respondió que te extrañaba demasiado.
Quisiste enviarle uno a Steven... pero algo te dijo que mejor no... así que apagaste la luz, y ya con tu piyama puesto, te dormiste.

-. ¡______! ¡______! ¡Despierta! -Tu madre golpeaba tu puerta.
-. Ya.. ya voy.. -Murmuraste casi dormida. 
-. ¡Ya está tu desayuno, apúrate! -Dijo y se fue.

No, no había escape.. tenías que levantarte, así que tomándote todo tu tiempo, te duchaste y te alistaste. 

Usabas  esto: 

Al bajar te esperaba tu madre con el desayuno. 
Tu padre no estaba. Lo que en verdad pasaba era que tu padre debía ser trasladado por su trabajo, aunque podía elegir entre dos opciones.. aunque te enteraste de esto una vez que llegaste a Los Ángeles.

-. ¿Dormiste bien? -Preguntó tu madre mientras desayunabas.
-. De maravilla. Me hacía falta... el viaje fue agotador. -Comentaste.
-. ¡Pero si dormiste todo el camino! -Reía tu madre.
-. Pero no es lo mismo que una cama.. -Dijiste soltando una risita.
-. Está bien. En media hora vamos a ir a tu colegio. -Dijo.
-. Claro. Iré a cepillarme los dientes. -Dijiste una vez que terminaste de desayunar.

Tú y tu madre fueron a tu colegio, que quedaba a unas 5 cuadras de tu casa. Fueron a pie, para conocer mejor el barrio.
Era un colegio normal, sin nada nuevo.. 
Te inscribieron y entrarías la semana siguiente, pero mientras, sólo te preocupaba el hecho de tener que ir.. sola.

Volviendo a tu casa, tu madre se separó de tí para ir a la tienda por las cosas para el almuerzo, mientras que tú seguiste.

El barrio era tan lindo.. pero.. espera, ¡Esa camioneta no estaba ahí!
Justo en la casa desocupada había una camioneta y algunas personas bajaban bolsos y cosas, llevándolos a la casa.
¿Nuevos vecinos? ¿O ya vivían ahí de antes?
Te acercabas y te ponía nerviosa tener que pasar por ahí.

No querías quedar como entrometida, así que pasaste por ahí casi sin mirar.. pero en eso escuchaste un quejido y notaste que a una mujer se le había caído una bolsa, que no sabías qué tenía.

Inmediatamente la recogiste y se la diste.

-. Tome. -Dijiste sonriendo amablemente.
-. Gracias, linda. -La mujer parecía ser muy amable.
-. ¡Nicholas! ¿Puedes ayudarme con esto? -Decía la pobre mujer que sostenía ya bastantes cosas.
-. ¡Dame eso! -El jóven "Nicholas" se acercó al rescate, quitándole peso a su madre.

Él casi no te notó, y tú sólo los observabas. 

-. Oh, y dime, ¿Eres de por aquí? Nunca te había visto. -Te preguntó ella. El joven se quedó ahí mirándote.
-. En realidad nos mudamos ayer a la casa de al lado. Soy de New York. -Dijiste algo tímida.
-. ¡New York! Bienvenida. -Te dijo sonriendo. -Soy Denis, y seré tu vecina. -Reía.
-. Gracias.. Yo soy ______, mucho gusto, Denis. -Sonreíste amablemente y ella te saludó besandote la mejilla. 

-. Él es mi hijo Nicholas. -Presentó la madre, y por fin pudiste concentrarte en él.

Tenía el cabello rizado, negro, ojos marrones, ojos levemente achinaditos, o eso pensaste, y ahora que lo veías sonreír, se veía aún más lindo.

Usaba esto: 

-. Bienvenida al barrio. -Te saludó él con un beso en la mejilla, pero él se acercó muy rápido y por torpe, tú no lo besaste, sólo él a tí. Te sonrojaste.
-. Gracias.. -Sonreíste. 
-. Bien, ¡Tengo que seguir bajando todas las cosas! Nos vemos luego, ¿Sí? -Saludó Denis y se retiró... aunque Nicholas seguía ahí.
-. Hmm... yo también voy a seguir. Nos vemos, ______ -Dijo con una tierna sonrisa.
-. Nos vemos... Nick... -Dijiste, sin notar que le habías llamado por su diminutivo.

Te retiraste también y volviste a tu casa, con una linda sensación. ¡Ya conocías a alguien!.. 

Te quedaste viendo la TV, y unos minutos más tarde llegó tu madre.
Le ayudaste a preparar el almuerzo, y una vez que tu padre llegó también, los 3 se sentaron a comer.
Nada especial sucedió, hasta después de comer, cuando fuíste nuevamente al patio con tu guitarra.
Estabas practicando mucho, ya que te apasionaba y querías perfeccionarte, además de que te relajaba mucho.

Te sentaste en el banco, y escuchaste algunas voces en el patio de los vecinos, pero no les diste importancia y seguiste tocando.

-. ¡OYE! ¡ATRÁPALA, NICK! -Escuchaste un grito de un niño y en ese mismo segundo una pelotita de baseboll cayó en tu patio.
-. ¡Frankie! ¡La tiraste al otro lado! -Reconociste la voz de tu vecino.

Unos segundos más tarde, Nick se asomó por la pared.

-. ¡Hey, ______! -Te llamó. -Disculpa... ¿Podrías darme esa pelotita? 
-. Claro... por suerte no aterrizó en mi cabeza. -Bromeaste y le diste la pelotita. 
-. Sí... disculpa, es que mi hermanito y yo estamos jugando. -Explicó sonriente.
-. No te preocupes. -Dijiste. Nick dirigió la mirada a tu guitarra.
-. Así que.. ¿Tocas la guitarra? -Preguntó algo "sorprendido".
-. Así es.. -Respondiste tímidamente. -Pero estoy aprendiendo aún... -Sin darte cuenta te rascaste la mejilla.
-. Ya veo.. -Te dijo y se te quedó mirando, con una simple sonrisita.. una hermosa y simple sonrisita.
-. Oye.. Tú.. ¿Tú eres Nick Jonas, verdad? -Preguntaste soltando una risa..
-. Sí.. soy yo.. -Dijo.
-. Me parecías.. conocido.. -Comentaste. Pues nunca habías escuchado su música pero los conocías de nombre.
-. Síp. -Te respondió sin dejar de enseñarte esa sonrisa hermosa. -¿Nunca escuchaste nuestra música? -Preguntó algo asombrado.
-. No, a decir verdad.. nunca escuché una canción completa.. -Ahora de verdad estabas sonrojándote. 
-. Algún día voy a hacerte escuchar una. -Te dijo.
-. ¡Me encantaría! -Asentiste alegre.
-. Oye Nick, ¿Ya seguimos jugando? -Escuchaste una vocesita al otro lado de la pared, y por lo visto jalaba a Nick.
-. Oh, claro Frankie. -Respondió a su hermanito. -Oye, ______, hablamos luego.. ¿Te parece? 
-. Claro, Nick. -Ambos se despidieron y tú volviste con tu guitarra.

Te quedaste un momento allí, y luego tu madre te envió a comprar algunas cosas al super mercado, así que tomaste la lista y saliste nuevamente.
Al salir de tu casa, notaste que otro chico estaba en la casa de Nick.. y no sólo eso, sino que estaba jugando con un perro bastante grande, y muy bonito.

Otra vez tenías que pasar por ahí, y desde que te mordió ese perro a los 5 años, siempre le tuviste miedo a los perros que "no eran tuyos".
Caminabas rápido, pero eso llamó más la atención del perro, que se acercó a tí casi corriendo, y de un salto se paró en dos patas, apoyándose en tus hombros.
Todo lo que pudiste hacer fue gritar, pensando que el animal iba a morderte, además de que era tan pesado que pensaste que te ibas a caer.. pero no te caíste, y todo lo que hizo el perro fue lamer toda tu cara juguetonamente, ladrando.

-. ¡Elvis! ¡¡Quieto, ya!! -El joven acudió y te quitó al perro de ensima. -¿Estás bien? ¡Cuánto lo siento! 
-. E.. Estoy bien. -Dijiste secándote la cara. -Le.. tengo mucho miedo a los perros y.. pensé que iba a morderme. -Dijiste riendo de lo tonto que fue todo.

-. Ya veo... pero Elvis no muerde... es decir sí, pero... no iba a morderte. -Intentó explicarse. Ambos rieron. -Soy Joe, mucho gusto. -Dijo saludándote con un beso en la mejilla.

Usaba esto: 

-. Mucho gusto, Joe. Soy _______ -Saludaste tímidamente. -¿Eres hermano de Nick? -Preguntaste.
-. Sí.. Somos Kevin, el mayor, yo, Nick y el pequeño Frankie... -Explicó rascándose una mejilla. -Así que ya lo conociste.
-. Sí, en la mañana, y a tu madre también... digo, Denis es tu madre, ¿Verdad? -Preguntaste.
-. Exacto. -Dijo él riendo. Parecía ser un chico muy simpático y de lo más sencillo. 
-. Oye, debo ir al mercado.. Mmm se me hace tarde. -Dijiste.
-. Oh, claro. No te retraso más. -Dijo él amablemente.
-. ..¿Sabes en dónde queda? -Preguntaste luego de un momento de silencio, y él rió.
-. Si quieres te acompaño, ¡No quiero que te pierdas! -Dijo.
-. ¿Lo harías? ¡Genial! -Dijiste entusiasmada.
-. Iré a dejar a Elvis y vuelvo. -Te hizo un gesto para que esperes.

No tardó mucho, y al volver, Nick venía con él.

-. ¡Hey! -Saludaste a Nick. -Tanto tiempo.. -Bromeaste.
-. Es verdad... ¡Taanto tiempo! -Dijo y se acercó a darte un beso en la mejilla. -Hola de nuevo.. -Sonrió, y tú no entendías cómo podía ser tan perfecto.
-. Hola... -Respondiste tímida.
-. Ya que todos nos conocemos, ¿Ya nos vamos? -Dijo Joe.
-. ¡Claro! -Respondieron ustedes.

En el camino, digamos que terminaron de presentarse.. edades, gustos, lugar de origen, cumpleaños, y demás. Ellos eran muy simpáticos, y muy sencillos para ser "Rockstars".

-. Aquí es, ______ -Dijo Joe abriéndote la puerta.
-. Gracias, Joe. -Le sonreíste y los tres entraron.
-. ¡Te ayudamos a buscar las cosas! -Dijo Nick.

Entre los 3 se repartieron las cosas y quedaron en verse en la caja número 5 para pagar.. fue como un juego.
Unos minutos después, los 3 se encontraron tal y como lo habían planeado.

-. ¡Tengo los tomates, las cebollas, la carne y... ¿Los Chocolates? -Dijo Nick. -¿Me parece o acabas de agregar esto a la lista? -Reía.
-. Bueno, sí, ¿Es un crimen? -Desafiaste bromeando. Los tres reían divertidos.

Luego de terminar de pagar todo, volvieron a casa.

-. Wow, muchas gracias, chicos, de verdad. -Agradeciste.
-. De nada, _______. Eres nuestra nueva vecina.. -Respondió Nick y te pareció haberlo visto guiñar el ojo. 
-. Es verdad. -Sonrió Joe.
-. Ahora sí me voy.. ¡Nos vemos! -Saludaste con un ligero abrazo a los dos y entraste.

Inmediatamente dejaste las cosas en la mesa y decidiste buscar en internet sobre estos chicos.. y también contárselo a Maggie.

¡Qué día más genial! 

12/10/09

Capítulo 1: Adiós a New York

Primer capítulo! 
Aquí no aparece Nick, pero es para que tengan una idea de lo que pasó, ya que influirá luego. Es la introducción.

Los primeros rayos de sol acariciaban ya los altos edificios de aquella ciudad. 
Tu padre estaba duchándose, tu madre preparaba sus desayunos… tú soñabas…
 
*En el sueño.*
Tú y un joven más alto discutían. Estaban en el parque, camino a casa.
- ¿Qué te sucede? ¡Dime! –Le ordenabas tú, mientras que él miraba a otro lado.
- Nada, no sucede nada. –Dijo él muy frío.
- ¿Entonces por qué siempre me tratas tan mal? ¡Estoy harta de pelear contigo! –Gritaste con lágrimas en los ojos. 
- No es nada, ya te lo dije. –Continuó él sin siquiera mirarte, y se fue… mientras tú llorabas… ahí,
sola completamente.
*Despiertas.*
Despertaste de golpe, te sentaste en la cama, y tus ojos se inundaron.
No había sido sólo un sueño, es lo que había pasado una semana atrás, cuando decidiste dejar de hablar a tu “mejor amigo”. 
Había algo en él que no andaba bien desde hacía tiempo ya, y cada vez que se veían, sólo era para terminar peleando por “nada”, así que sin más remedio, decidiste dejarlo todo… aunque esto sería más fácil, si ese amigo no te hubiese gustado desde el momento en que lo viste, sólo que nunca nadie lo supo. 
Secaste las lágrimas en tu rostro, y te paraste… al tiempo en que tu madre tocaba la puerta.
- _______ {Tu nombre :D}, ¿Ya estás despierta? El desayuno está listo. –Anunció alegremente.
- Hmm ¡Claro! Enseguida voy. –Dijiste poniéndote tu uniforme escolar, para luego peinarte y por fin bajar. 
- Buenos días, hija. –Saludó tu padre desde la mesa.
- Buenos días, pa. –Saludaste alegre y te sentaste. Luego de tomar tu desayuno, buscaste tu mochila y saliste para el colegio. 
Era un día precioso, el clima estaba agradable… todo parecía ir de maravilla.
Al llegar al colegio, fuiste directo a tu casillero e intercambiaste algunos libros para tu próxima clase. 
- ¡Buenos días! –Saludó una voz muy alegre detrás de ti, dándote el susto de tu vida.
- ¡AH! –Diste un grito y volteaste. - ¡Maggie! Me asustaste… 
- Lo siento… -Dijo con ojos de cachorro. - ¿Todo en orden? –Preguntó a continuación, al tiempo en que ambas se dirigían al salón de clases.
- Sí, todo en orden. ¿Tú? ¿Todo está bien? –Preguntaste.
- Pues… anoche tuve que taparme los oídos mientras intentaba dormir, otra discusión… -Dijo, sin darle mucha importancia.
- Oh, ya veo… -Dijiste sin más. Sabías que a Maggie le afectaban demasiado aquellas discusiones entre sus padres, pero siempre fingía ser fuerte. 
Entraron al salón, a la clase de Geografía… oh, era realmente aburrida.
No pasó nada especial, hasta que el timbre sonó y salieron al pasillo…
- Anoche volví a soñar con él… -Comentaste con una voz apagada.
- Oh… ya, debes superarlo. –Dijo ella abrazándote de lado. 
- Lo sé, pero… era mi mejor amigo y… -Ibas a decir que te gustaba, pero ni siquiera Maggie lo sabía… 
- Y… ¿Lo amas, verdad? –Dijo ella… lo que te sorprendió un poco, aunque era obvio.
- Sí, creo que sí… -Dijiste y tus ojos se llenaron de lágrimas.
Maggie te abrazó fuerte, y luego de un momento siguieron caminando…sin decir ni una palabra.
- Oye ______ … -Maggie iba a hablarte, pero tu rostro la dejó sorprendida. -¿Qué pasa? Ni que hubieras visto un fantas… 
Maggie calló. Ahí estaba… Steven, tu amigo, el que había causado todo este lío.
Se aproximaba caminando lentamente, tan serio como siempre había sido.
Vio que estabas casi llorando, pero siguió como si no te conociera… todos los días era igual.
Maggie y tú continuaron caminando y el día siguió normalmente. 
La mañana y el mediodía habían volado, hasta que por fin sonó la campana para ir a casa. 
- Nos vemos mañana. –Se despidió Maggie cuando llegaron a la esquina de tu casa, pues su casa estaba en otra dirección.
- Nos vemos, Maggie. –Saludaste y fuiste directo a tu casa.
No había nadie en ella, así que dejaste tu mochila, te quitaste el uniforme y volviste a la cocina para ver si había algo para beber. 
Tomaste un refresco de la heladera y muy relajada te tiraste en el sofá a ver TV. 
Pasando canales, te topaste con un video clip de Metro Station, el de Shake it. 
No eran tus favoritos pero esa  canción te gustaba... así que subiste el volúmen y comenzaste a cantarla.
- Shake shake, shake shake, shake it!… -Terminaste gritando casi en el suelo.
- ¿Qué sucede aquí? –Preguntó tu madre riendo a tus espaldas.
- Oh, otra vez cantando. –Bromeó tu padre.
- Sí… eso… -Dijiste algo sonrojada y te levantaste. - ¿En dónde estaban? –Preguntaste.
- Fuimos a comprar algunas cosas. –Dijo tu madre muy animada. 
- Qué bien… -Dijiste sin más, y te paraste para ir a tu cuarto, pero tu padre te detuvo.
- ______, por favor, ven. –Te dijo sentándote de nuevo en el sofá.
- ¿Qué pasa? –Preguntaste seria, al notar que tu padre también se había puesto serio.
- Bueno, ¿Recuerdas que estábamos considerando mudarnos… a Los Ángeles? –Te preguntó.
- Mmm claro. ¡No me digas! –Dijiste en voz alta sin dejarlo hablar más. -¿Nos vamos a mudar? ¿Verdad? –Adivinaste.
- Bueno, sí… está casi asegurado que sí. –Te dijo él, sin saber qué reacción esperar de ti.
Tú te quedaste pensativa un momento. Te emocionaba la idea, pero estabas dejando mucho y eso te ponía triste. 
- No hay otra opción, ¿Verdad? –Dijiste.
- Creo que no, ______. –Dijo él con seriedad.
- ¿Cuándo nos vamos? –Preguntaste.
- La semana que viene. –Te dijo tu padre.
- Está bien… -Dijiste y te fuiste a tu cuarto.
Inmediatamente llamaste a Maggie para darle la noticia… tenías que disfrutar tu última semana. 
Los días pasaron demasiado rápido después de eso. Maggie y tú pasaron mucho tiempo juntas, sabiendo que se verían muy muy poco luego. 
Fueron al parque de diversiones, al cine, hicieron una piyamada… todo lo que les gustaba hacer.
Aún así, no dejabas de pensar en Steven, y tus sueños te llevaban de nuevo a él. 
Por fin… el último día llegó, y Maggie y tú decidieron ir por un helado ese día, ya que no podías estar mucho fuera de casa, para ayudar a terminar de empacar todo. 
-. Oh, Maggie, no puedo creer que ya sea el último día… -Decías pasándote las manos por la cara.
-. Ni yo… ¡Voy a extrañarte! Tú tienes tu historia ahora, pero yo me quedaré aquí… en lo mismo. –Bromeó Maggie.
-. Así… lo creo… -Dijiste no muy animada, notando que Maggie seguía sonriendo. -¿Por qué tan animada hoy, eh? –Preguntaste.
-. Te tengo una sorpresa. –Sonrió malévolamente ella.
-. Oh, esa sonrisa me asusta. –Dijiste riendo. 
Maggie te tomó del brazo para ir más rápido “a la heladería” pero te diste cuenta de que ese no era el camino.
-. ¿A dónde me llevas ahora? –Preguntaste.
-. Alguien quiere verte… -Dijo sonriendo.
-. ¿A-Alguien? –Tu corazón comenzó a acelerarse y no por estar corriendo precisamente. ¿Quién era ese alguien?
Llegaron a una plaza, no muy grande, y allá, contra un árbol, una silueta masculina esperaba.
-. ¡Oh, no! ¡Maggie! No pienso ir. –Dijiste, sabiendo que era Steven.
-. Vamos, ______, sé que quieres ir, y así todo estará bien. Anímate. –Te dijo, y luego de una pequeña lucha, te decidiste a ir.
Te acercaste al lugar… en silencio completamente. El joven se acercó a ti… 
-. Hola… -Te saludó con voz suave… esa voz te derretía.
-. Hola… -Dijiste sin mirarlo.
-. Escucha, ______... Sé que te vas mañana… sé que no te he tratado bien, sé que soy un tonto… -Comenzó diciendo. –Y sé que no merezco a una amiga tan buena como tú… pero quiero estar bien contigo… aunque detesto tener que llegar a esta instancia para darme cuenta… de lo que estoy perdiendo…
Tú no podías creer que estuviera renunciando así a su orgullo, por ti. Ustedes dos tenían muchísimos recuerdos, porque siempre fueron los mejores amigos… y es verdad, no valía la pena perder todo eso. 
-. Así que… te pido perdón, y no quiero volver a pelear contigo. Sé que es mi culpa, lo acepto. –Finalizó, esperando una respuesta, mientras tú estabas pensativa. - ¿Me perdonas?
-. Mmm… creo que sí. Has sido siempre mi amigo, tampoco quiero pelear. –Reíste, y ambos se abrazaron muy fuerte, como solían hacerlo en los viejos tiempos…
Te sonrojaste al máximo, pero no tuvo importancia.
-. Así que… ¿Los Ángeles? –Te preguntó cuando su abrazo finalizó. 
-. Sí… Los Ángeles… -Repetiste tú. Ahora tenías menos ganas de irte. 
-. Se te va a extrañar mucho por aquí. –Sonrió él. 
-. ¡Aw! Yo también voy a extrañarte… pero hey, no nos despidamos aún. ¡Ven conmigo y con Maggie a tomar un helado! –Invitaste.
-. Bueno, creo que está bien. Como en los viejos tiempos… -Sonrió.
-. Exactamente… -Sonreíste embobada.
Así que pasaste tus últimas horas recordando momentos divertidos, momentos lindos e incluso momentos tristes con tus dos mejores amigos.
La hora por fin llegó, y tus dos amigos te acompañaron a casa. Tu madre los invitó a cenar… así que se quedaron, y luego de cenar fueron a tu habitación a escuchar música.
Luego de varias charlas, Maggie tuvo que irse. 
-. Oye, se está haciendo tarde. Mejor que vuelva a casa… -Dijo interrumpiendo la canción.
-. Es verdad… -Dijiste desanimada.
-. Supongo… que es hora de despedirme… -Dijo abrazándote fuerte.
-. Sí… pero esto es un “Hasta luego”, porque volveremos a vernos y seguiremos siendo amigas. –Dijiste. 
-. Por supuesto que sí… -Dijo ella aún abrazándote.
Después de decirse lo mucho que se querían, y de intercambiar brazaletes, Maggie se retiró. 
-. Yo también me voy… yendo… -Dijo Steven. 
-. Oh, está bien… -Dijiste. De verdad te arrepentías del tiempo perdido… pero espera, ¿Acaso te irías sin decirle lo que sentías? Wow, ese pensamiento se bloqueó en tu mente de un momento a otro. 
-. Volveremos a vernos… te llamaré. –Dijo él.
-. Claro… -Dijiste no muy animada, comenzabas a ponerte nerviosa notando que estaban solos.
Ambos se quedaron en silencio. Tú mirabas tus manos, pensativa, sentada a su lado. Él también miraba tus manos. Era un momento incómodo, hasta que él dio el primer movimiento…
Suavemente puso su mano sobre la tuya, que por poco temblaba, y ambos se miraron a la cara.
Oh, ¿Por qué tenía que suceder todo esto justo antes de que te fueras? 
Steven comenzó a acercarse a ti lentamente, mirándote fijo… y 2 segundos después sus labios estaban juntos. ¿Era sólo un sueño o… una hermosa realidad? 
El continuo besándote, pero la falta de aire los separó. 
-. Nunca voy a olvidarte. –Te susurró al oído.
-. Yo tampoco. –Respondiste casi inconsciente. 
-. Te quiero mucho, ______. –Dijo en un suspiro, abrazándote.
-. Yo más. –Respondiste divertida, abrazándolo también.
Fue el momento más perfecto… pero tuvo que acabar. Steven te regaló su cadena, para que nunca lo olvides… lo que fue muy dulce.
Se despidieron, y con lágrimas en los ojos, volviste a tu cuarto para dormir… Mañana sería un gran día... tendrías que decirle Adiós a New York.


11/10/09

Intro.

Personajes:

Tú: Una joven de 15 años, a punto de cumplir sus 16. Naciste en New York y vives con tus padres. No tienes hermanos. Vas a la escuela secundaria. Tomaste clases de guitarra y volley.

Maggie: Tu mejor amiga desde que eran pequeñas. Es la persona que mejor te conoce después de tus padres. Ella tiene tu misma edad, sólo que es unos meses menor. 

Tus padres: Son buenos padres, tu relación con ellos es buena, pero son muy sobreprotectores a veces… lo que te suele complicar las cosas.

Nick: Es el famoso cantante que todas conocemos. Es tímido, sensible, algo serio a veces pero no antipático, y tiene miedo de enamorarse… 

Joe: Es igual al que todas conocemos. Divertido, alocado, buen hermano.

Kevin: También es el mismo Kevin de siempre. Divertido, sensible, bueno.

Jessica: Una íntima amiga de Nick. Tuvo un “romance” con él hace poco tiempo. 

Steven: Es el chico que te gusta. Es tu mejor amigo, aunque se separan por una pelea. Lo amas.

Argumento:

Todo estaba genial en tu vida. Tu escuela, tu familia, tu música… pero tus padres deciden que es mejor mudarse a un lugar mejor: Los Ángeles. 

Si bien estabas muy triste, te emocionaba la idea de comenzar de nuevo en otro lugar, era como tu propia aventura… pero… ibas a extrañar demasiado a Maggie, probablemente te costaría adaptarte a tu nueva escuela y el hecho de ir a un lugar completamente desconocido te asustaba. 
Al llegar a L.A, te instalas en tu nueva casa… con un lindo cuarto, un lindo balcón… un barrio muy tranquilo.. todo perfecto, y aún más cuando comienzas a conocer quiénes son tus "vecinos".